lunes, 2 de noviembre de 2015

ARTE CONTEMPORÁNEO: ¿DEVENIR AUTÓNOMO DEL CAMPO DEL ARTE O PRODUCTO DE LA GLOBALIZACIÓN? (2)

 (continuación...)

POR: CARLOS FERNANDO QUINTERO VALENCIA.

1.      PRIMER MOMENTO: EL SURGIMIENTO DEL “ARTE CONTEMPORÁNEO”.

Se podría ubicar el surgimiento del “arte contemporáneo”, hacia las décadas de 1960 y 1970, cuando se comienzan a presentar manifestaciones de un “nuevo arte”, que parece coincidir en tiempo, en diferentes lugares del planeta.

Lo común de estas nuevas manifestaciones es la ruptura con los sistemas de representación y producción artística tradicionales, integrando nuevos materiales y procesos, la búsqueda de nuevos espacios o el replanteamiento de las relaciones de los artistas y sus obras con los lugares expositivos convencionales, derivando hacia relaciones y espacios no convencionales, y el replanteamiento de las nuevas relaciones con los públicos.

En Colombia, una generación de artistas, coincidente con este período, comienza a desarrollar procesos de obras con características similares. Entre los que más se han destacado, que permanece vigente y a quien se considera como uno de los pioneros del arte contemporáneo colombiano, se encuentra Antonio Caro Lopera (Santa Fe de Bogotá, Colombia, 1950). En una fugaz entrevista en su casa de Bogotá, tuve la oportunidad de preguntarle al artista sobre las razones que lo llevaron a realizar en ese momento ese tipo de obras. Su respuesta fue clara y contundente: “No tenía recursos y tenía la necesidad de decir cosas que necesitaba decir”. Si bien Caro se refiere a sus primeras obras, como Homenaje tardío de sus amigas y amigos de Zipaquirá, Manaure y Galerazamba (más conocida como Cabeza de Lleras, 1970) o Aquí no cabe el arte (1972), la referencia y la respuesta se puede aplicar a toda su producción artística, hasta la fecha.

De la primera obra, que además fue la primera destacada participación del artista en el Salón Nacional, el crítico de arte venezolano Juan Calzadilla comentaba:

Me pareció (y digo me pareció porque a estas alturas la estatua de sal debe haberse ya deshecho) que esta obra contiene una idea original, sabiamente resuelta en una forma anti-artística, que corresponde al arte político de nuestros días, o sea a un tipo de arte pobre que se basa en la concretización de ideas y consignas mediante formas elaboradas con el sólo fin de impugnar y molestar, lejos de todo propósito estético.

Sobre lo escrito por Calzadilla, Caro comentó: “Calzadilla dijo: “Es arte povera, es una manifestación conceptual y es política”. Al otro día yo sabía: Soy conceptual, en la forma tengo una tendencia povera y me interesa lo político, eso no lo sabía hasta que Calzadilla lo dijo. Y ya metido ahí, me tocó asumirlo”.

Tanto Cabeza de Lleras como Aquí no cabe el arte hacen referencia explícita al acontecer político y social de Colombia, al utilizar en la primera la figura del presidente saliente Carlos Lleras Restrepo y en la segunda al involucrar los nombres de desaparecidos y asesinados , al inicio de 1970.


Si bien Caro hace parte de una generación de artistas que abren la puerta de lo que llamaríamos hoy “arte contemporáneo”, el gusto general del arte en Colombia se mantuvo o se mantiene casi inmutable, hablando del público en general y en las regiones. Es, realmente, hasta la década de 1990, cuando ese gusto general comienza a sufrir un cambio sustancial.

(Sigue...)